

Un viajero siente que el cansancio desaparece frente a la impactante belleza de Wiñaywayna, uno de los grupos arqueológicos que se descubren en el camino inca a Machu Picchu. Luego, en la soledad de su carpa, se pone a recordar los nombres de los vestigios prehispánicos diseminados en los más de 40 kilómetros del viejo sendero: Patallaqta, Runjurakay, Sayaqmarca, Conchamarka e Intipata, son los maravillosos lugares que sirven de antesala a la gran ciudadela, el atractivo turístico más visitado del Perú.
Cuando llegué a Wiñaywayna, sentí como se desvanecía el cansancio. La fatiga retrocedía, buscaba refugio, se arrinconaba ante un renovado impulso, que obligaba a conocer cada rincón, cada pedazo de piedra, cada andén esculpido en la montaña. Aquí no hay espacio para músculos adormecidos ni rodillas maltrechas. Todo es contemplación. Sólo asombro en el ocaso matizado de naranja.
Te sientas en uno de los peldaños líticos. Detrás de ti, se levanta un palacio o un torreón de piedras, las cuales encajan a la perfección y tienen un fino acabado. Debajo, se despliega una manta de andenes rebosantes de verdor, una escalera dispareja que desciende abruptamente y varias pirkas (muros líticos) que hacen malabares al borde del cerro.
La contemplación se rompe. Escuchas pasos, risas, palabras en varios idiomas; entonces, Wiñaywayna -el asombroso complejo arqueológico, localizado en un rincón del famoso camino inca que conduce a Machu Picchu- se convierte en una torre de babel andina, en una torre de babel a 2,700 m.s.n.m. que se aferra a la falda de una montaña, que desciende hasta el cañón del río Urubamba.
Ahora se desata un fragoroso tiroteo de click´s. Sonrisas a la posteridad, imágenes para el recuerdo: un chica de melena color zanahoria, estrena sus mohínes de top model en el umbral de una puerta trapezoidal de estilo inca; mientras un muchachote de aspecto nórdico, perenniza un gesto de fiereza al lado de una de las 10 fuentes rituales del sector de los andenes.
Entre el bullicio, llegas a distinguir una voz de marcado acento cusqueño que revela que el nombre Wiñaywayna (siempre joven) -construcción inca descubierta por Paul Fejos en 1941- proviene de un término quechua relacionado a la especie de orquídea Epidendrum cassilabium, bastante común en este paraje de ensueño.
La contemplación termina. Vuelves al campamento, el tercero y el último en tu andariega travesía por el fabuloso sendero de tierra y piedra que conduce a Machu Picchu. Otra vez el malestar en las piernas. Otra vez los desesperantes hincones en las rodillas. Cierras los ojos para olvidar el dolor. Lo consigues. Lo recuerdos te sirven de anestesia.
Te sientas en uno de los peldaños líticos. Detrás de ti, se levanta un palacio o un torreón de piedras, las cuales encajan a la perfección y tienen un fino acabado. Debajo, se despliega una manta de andenes rebosantes de verdor, una escalera dispareja que desciende abruptamente y varias pirkas (muros líticos) que hacen malabares al borde del cerro.
La contemplación se rompe. Escuchas pasos, risas, palabras en varios idiomas; entonces, Wiñaywayna -el asombroso complejo arqueológico, localizado en un rincón del famoso camino inca que conduce a Machu Picchu- se convierte en una torre de babel andina, en una torre de babel a 2,700 m.s.n.m. que se aferra a la falda de una montaña, que desciende hasta el cañón del río Urubamba.
Ahora se desata un fragoroso tiroteo de click´s. Sonrisas a la posteridad, imágenes para el recuerdo: un chica de melena color zanahoria, estrena sus mohínes de top model en el umbral de una puerta trapezoidal de estilo inca; mientras un muchachote de aspecto nórdico, perenniza un gesto de fiereza al lado de una de las 10 fuentes rituales del sector de los andenes.
Entre el bullicio, llegas a distinguir una voz de marcado acento cusqueño que revela que el nombre Wiñaywayna (siempre joven) -construcción inca descubierta por Paul Fejos en 1941- proviene de un término quechua relacionado a la especie de orquídea Epidendrum cassilabium, bastante común en este paraje de ensueño.
La contemplación termina. Vuelves al campamento, el tercero y el último en tu andariega travesía por el fabuloso sendero de tierra y piedra que conduce a Machu Picchu. Otra vez el malestar en las piernas. Otra vez los desesperantes hincones en las rodillas. Cierras los ojos para olvidar el dolor. Lo consigues. Lo recuerdos te sirven de anestesia.
Un rosario arqueológico
Gotas impertinentes golpetean la lona de la carpa. Sollozos del cielo en la despedida, porque Machu Picchu está muy cerca, sólo falta un tramo, un ascenso más que se iniciará en la madrugada "para ver la ciudadela al amanecer", había dicho el guía, sin prever la trampa de nubes y niebla que montaría el cielo, con la intención de frustrar la observación desde el Intipunku o puerta del sol.
Pero eso ocurriría después, ahora estás en la carpa, ordenando tus vivencias, recordando los nombres de las construcciones incas que fuiste visitando en el camino, esa especie de rosario arqueológico en cuyas cuentas se detienen decenas de peregrinos, para auscultar el pasado de aquellos hombres que le rendían pleitesía al sol.
Las horas se consumen entre pasos y sudor. Subir y bajar, observar el paisaje: la cordillera del Urubamba y el nevado de La Verónica (5,800 metros de altura), antiguamente denominado lágrima sagrada (Weqey Willka en quechua). Termina el día. Agoniza el sol entre los cerros, aparecen las primeras estrellas. Se levanta el campamento.
Segunda jornada. Sufres en el ascenso a las abras de Warmiwañusqa (mujer muerta) a 4,200 m.s.n.m, y Runkurakay (galpón ovoide) a 3,900 m.s.n.m; pero disfrutas al recorrer Runkurakay, el "tambo" o posada de los viajeros incas; Sayaqmarka (lugar parado o erguido) un centro administrativo y ceremonial; y, Conchamarka (lugar del fogón), una construcción pétrea ligada a la primera.
Gotas impertinentes golpetean la lona de la carpa. Sollozos del cielo en la despedida, porque Machu Picchu está muy cerca, sólo falta un tramo, un ascenso más que se iniciará en la madrugada "para ver la ciudadela al amanecer", había dicho el guía, sin prever la trampa de nubes y niebla que montaría el cielo, con la intención de frustrar la observación desde el Intipunku o puerta del sol.
Pero eso ocurriría después, ahora estás en la carpa, ordenando tus vivencias, recordando los nombres de las construcciones incas que fuiste visitando en el camino, esa especie de rosario arqueológico en cuyas cuentas se detienen decenas de peregrinos, para auscultar el pasado de aquellos hombres que le rendían pleitesía al sol.
Las horas se consumen entre pasos y sudor. Subir y bajar, observar el paisaje: la cordillera del Urubamba y el nevado de La Verónica (5,800 metros de altura), antiguamente denominado lágrima sagrada (Weqey Willka en quechua). Termina el día. Agoniza el sol entre los cerros, aparecen las primeras estrellas. Se levanta el campamento.
Segunda jornada. Sufres en el ascenso a las abras de Warmiwañusqa (mujer muerta) a 4,200 m.s.n.m, y Runkurakay (galpón ovoide) a 3,900 m.s.n.m; pero disfrutas al recorrer Runkurakay, el "tambo" o posada de los viajeros incas; Sayaqmarka (lugar parado o erguido) un centro administrativo y ceremonial; y, Conchamarka (lugar del fogón), una construcción pétrea ligada a la primera.
¿Qué te depararía el camino en el tercer día?... Phuyupatamarka (lugar sobre las nubes), es el nombre de un abra y de un núcleo administrativo y religioso, que resalta por su plataforma superior de forma ovoidal, sus fuentes de agua y sus escalinatas labradas. Después vendría la lejana visión del Intipata, con sus terrazas cultivables y sus muros de piedra canteada.
Los recuerdos fueron vencidos por el sueño. La voz del guía anuncia la partida. Cuarto día. Jornada final. Sólo falta Machu Picchu que se esconde caprichosamente tras un manto de niebla. Ya no hay más cuentas en el rosario. Fin de la aventura en el camino de los incas.
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PREGUNTA FRECUENTE ACERCA DEL CAMINO INCA
¿Existen algunas normas básicas que se deben seguir para llevar a cabo la caminata? Si. Por ejemplo:
-Acampar sólo en los sectores debidamente señalizados, quedando terminantemente prohibido hacerlo dentro de las construcciones Incásicas o en proximidad a ellas.
-Se deberá sobre todo evitar la contaminación del Santuario Histórico de Machu Picchu, dentro del cual se encuentra el Camino Inca. Es necesario no dejar residuos o basura por donde se les antoje considerando que hay muchos otros turistas que desearían disfrutar de un medio ambiente agradable y sin contaminación; lo recomendable es que todo grupo de visitantes saque sus desperdicios del Camino Inca u ordene a sus porteadores hacerlo, especialmente con todo elemento no orgánico.
-No está permitido hacer fogatas ni utilizar madera del parque para ese fin.
-No se pueden recoger flores u otras especies vegetales, por lo tanto está prohibida la depredación de la flora del Santuario Histórico así como la captura o caza de su fauna silvestre ya que muchas de las especies animales del Santuario están en vías de extinción. La policía en Machu Picchu está totalmente autorizada para aplicar sanciones o arrestar a los infractores de las reglas.
¿Existen algunas normas básicas que se deben seguir para llevar a cabo la caminata? Si. Por ejemplo:
-Acampar sólo en los sectores debidamente señalizados, quedando terminantemente prohibido hacerlo dentro de las construcciones Incásicas o en proximidad a ellas.
-Se deberá sobre todo evitar la contaminación del Santuario Histórico de Machu Picchu, dentro del cual se encuentra el Camino Inca. Es necesario no dejar residuos o basura por donde se les antoje considerando que hay muchos otros turistas que desearían disfrutar de un medio ambiente agradable y sin contaminación; lo recomendable es que todo grupo de visitantes saque sus desperdicios del Camino Inca u ordene a sus porteadores hacerlo, especialmente con todo elemento no orgánico.
-No está permitido hacer fogatas ni utilizar madera del parque para ese fin.
-No se pueden recoger flores u otras especies vegetales, por lo tanto está prohibida la depredación de la flora del Santuario Histórico así como la captura o caza de su fauna silvestre ya que muchas de las especies animales del Santuario están en vías de extinción. La policía en Machu Picchu está totalmente autorizada para aplicar sanciones o arrestar a los infractores de las reglas.
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Nota: La Unidad de Gestión del Santuario Histórico de Machu Picchu (UGM) ha dispuesto el ingreso de 500 personas diarias al Camino Inca, incluido guías, porteadores, auxiliares y visitantes, es decir que solo podrán ingresar un promedio de 200 turistas por día, por lo cual le recomendamos hacer sus reservas con 2 meses de antelación. En temporada alta (Mayo a Octubre) es recomendable realizar las reservaciones con 3 meses de anticipación.
En la actualidad La Unidad de Gestión del Santuario Histórico de Machu Picchu (UGM) solo permite el ingreso al Camino Inca a aquellos los turistas que hayan contratado previamente un tour con alguna de las agencias de viajes que estén autorizadas para operar dicho circuito, ya que estas, se encargarán de la organización del tour y del trámite necesario para el ingreso al Camino Inca y a Machu Picchu; el operador turístico se ocupará también de llevar los equipos de camping, la alimentación correspondiente a los 4 días, el personal de apoyo y toda la organización necesaria para que ud. dedique su tiempo a disfrutar el trekking. Además la agencia se encargara de llevar un botiquín de primeros auxilios que será verificado en el primer control del KM 82 (Lugar donde se inicia la caminata), conteniendo vendas, algodón, gasas, benditas autoadhesivas, analgésicos, líquidos o cremas antisépticas, diamox, etc.
En la actualidad La Unidad de Gestión del Santuario Histórico de Machu Picchu (UGM) solo permite el ingreso al Camino Inca a aquellos los turistas que hayan contratado previamente un tour con alguna de las agencias de viajes que estén autorizadas para operar dicho circuito, ya que estas, se encargarán de la organización del tour y del trámite necesario para el ingreso al Camino Inca y a Machu Picchu; el operador turístico se ocupará también de llevar los equipos de camping, la alimentación correspondiente a los 4 días, el personal de apoyo y toda la organización necesaria para que ud. dedique su tiempo a disfrutar el trekking. Además la agencia se encargara de llevar un botiquín de primeros auxilios que será verificado en el primer control del KM 82 (Lugar donde se inicia la caminata), conteniendo vendas, algodón, gasas, benditas autoadhesivas, analgésicos, líquidos o cremas antisépticas, diamox, etc.


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